Make your own free website on Tripod.com








María Fernanda Salas R.

Sí la izquierda ya fracasó... ¿Por qué nos está ganando?














María Fernanda Salas R.





3erPolo
















...El marxismo es un desastre probado. Y los marxistas lo saben.

La historia elemental no es ningún secreto..

Fred Reed

maferpeq2.jpg

 

 

 

 

En Venezuela, la revolución neo-izquierdista dirigida por Presidente Chávez, no ha logrado sumar en sus adoctrinadas fuerzas más del 30% de la población. Pero ninguna fuerza política opositora establecida tiene un mensaje capaz de despertar esperanzas y unificar una fuerza aún mayor que aquella. Empeñados en creer. Contra toda evidencia. En la “capacidad técnica” de los que ni sumaron ni supieron contar votos y actas. Sólo para auto-convencerse de que los resultados del referéndum presidencial serían realmente los contrarios de los oficiales.

 

Ningún ser informado y racional negaría la posibilidad del presunto abultamiento grosero de un resultado real muy estrecho. Menos aún se podría negar, como posibilidad, que quienes presuntamente hicieran eso... Pudieran hacer lo otro... Llegado el momento. Pero eso está, por ahora, en el terreno de la especulación. Y eventualmente en el de la estrategia.

 

Lo otro es el problema de quien no cree que los derechos naturales individuales están por encima del voto mayoritario. Quien cree que mayoría puede hacer ley lo que le de la gana. Por encima de los derechos individuales. Lo único que debe temer es  verse en minoría. Tanto lo temen que simplemente lo niegan contra toda evidencia.

 

Anclados en un discurso completamente desconectaddo de los problemas de la gente. Superados en su propio terreno por un mejor caudillo del socialismo neo-izquierdista. Que está gobernando. Nada nuevo tiene que decir ante los muchos fracasos de la revolución. Aún menos ante sus escasos e incompletos, pero muy notorios, éxitos. Son en Venezuela la mayoría de los opositores establecidos: partidos, ONG´s, medios e intelectuales... tan o más estatistas que la propia revolución.

 

Sólo los liberales vemos las causas reales del fracaso. Las causas de fondo. Y proponemos una salida completamente diferente. Que ataca los mismos problemas. Porque de la realidad de los problemas, es que obtiene su apoyo en neo-izquierdismo. Y eso únicamente se combate demostrando que hay mejores soluciones, y que son completamente opuestas de los paleo y neo-izquierdismos.

 

Los tontos útiles de la revolución... y la verdadera salida

 

Los liberales tenemos un  camino a la prosperidad  para todos... y cada uno. Eso es lo que hay que oponer a la revolución neo-izquierdista y su sistemática construcción de un neo-comunismo económico. Que ya parece tanto una nueva versión, aún más estatista, del sistema adeco-copeyano-convergente, de privilegios mercantilistas. Que hasta los pocos trotskistas que quedan lo están notando.

 

Pero en el “socialismo anti-chavista”. Desde los adecos hasta el anti-partidismo ñangaro de las ONG´s con más siglas que gente. Pasando por el negriamarillo partido de la indefinición perfecta... y las prácticas, vicios y resultados... de gobierno local... del más rancio estatismo criollo.  Todos coinciden en repetir que hay que hacer. Más o menos lo mismo que la revolución. Y en pequeña escala de gobierno municipal o estadal así lo demuestran. Aunque desperdician muchísimo papel en decir que no es eso que dijeron o hicieron “en chiquito”. ¡Y luego dicen que son ecologistas!

 

La revolución no desperdicia papel. Regala en pocos días, un millón de copias del Quijote de manera notoria. Y más despacio. De manera casi subrepticia. Acumula mayor numero de panfletos repartidos de “otros autores” como Ernesto Guevara.  Tenemos unos políticos opositores “establecidos” que actualmente no sigue ni el 11% de la población. Insistiendo en decir que representan una mayoría a la cual la revolución le robo un triunfo electoral. Aún si fuera cierto lo segundo. Y personalmente me temo que de abultar groseramente un estrecho resultado no pasa la presunción realista. Sería mentira lo primero.

 

Una “intelectual” revolucionaria dijo que: “la oposición venezolana no dispone de las categorías mentales para entender lo que está pasando con la revolución bolivariana”. Es una forma pretenciosa de llamar brutos a los políticos paleo-izquierdistas. Pero más aún a los “hacedores de opinión”, intelectuales y resto del ñangaraje que controla medios y academia. Y a los empresarios mercantilistas que los sostienen y aplauden. Coincido plenamente. La triste verdad fuera de las filas chavistas. Únicamente los liberales entendemos lo que pasó. Lo que está pasando. Porque pasó. Y porque está pasando.

 

Pero los liberales. Combatidos por todas las fuerzas estatistas y mercantilistas. Tanto las que gobiernan como las que aspiran a sustituirlas. Aún estamos ante los desafíos de nuestra propia unidad política. Unidad que se forjará desde la formación, la información y el activismo. Entre las victimas discriminadas de los estatismos de ayer y hoy... Y entre los jóvenes que sueñan con construir un país libre y prospero para todos. Unidad liberal libertaria que dejará en la cuneta  todas las rémoras del mercantilismo de las que un superado “liberalismo académico” no fue capaz de deslastrarse.

 

¡Ironías de la vida! En algo se parece nuestra situación a la de los neo-izquierdistas que insurgieron entre una y dos décadas atrás. Construyendo esa nueva izquierda que ahora avanza incontenible por el mundo. Pero la diferencia crítica es que lo que ellos proponían. Y ahora practican. Fracasará en traer paz y prosperidad. Como fracasaron en eso sus predecesores. Lo que nosotros  proponemos  funciona. Funciona para todos. Pero funciona especialmente para quien hoy tiene menos. ¡Y no es poca la diferencia! Lo que proponemos es la verdadera salida de la crisis “estructural”. Salida que se alcanza al desmontar la estructura estatista empobrecedora. Transfiriendo el poder y las riquezas acumuladas en el Estado excedido, a la población discriminada y empobrecida.

 

¿Qué hacer?

 

Por ahora, los neo-izquierdistas nos están ganando porque son más. No sólo en Venezuela o Latinoamérica. En todo el occidente que no se encontraba bajo gobiernos comunistas. No diré que son la mayoría absoluta en lugar alguno. Pero si que son la más grande de las minorías en casi todo el mundo occidental. También hay que considerar que lo que tienen enfrente son fuerzas políticas... que en materia filosófica y doctrinaria... más que fuerzas son debilidades.

 

En neo-izquierdismo político no sólo avanza en Latinoamérica. Avanza en todo el mundo occidental. Sobre las ruinas del paleo-comunismo y la socialdemocracia moribundos. Pero también sobre los grande éxitos “culturales” de esas ideologías criminales. Culpables unos, cómplices y encubridores otros, del genocidio de más de 100 millones seres humanos.

 

La pregunta es ¿Cómo llegaron a ser más?. Una gran parte del problema está en la escuela pública occidental. Escuela de irracionalidad, relativismo, ignorancia, inmadurez... y ya más que de justificación... escuela de ensalzamiento de los peores vicios del alma humana.

 

Pero como hice el sacrificio de estudiar amplia y compresivamente el marxismo en sus fuentes. Discreparé de algunos “detalles” de quienes se empeñan tercamente en “descalificar” al neo-izquierdismo con categorías de pensamiento marxistas. Eso de que han picoteado y mezclado sin orden ni concierto. O que no tienen ideología clara. O que han abandonado el marxismo. No es más que la repetición sistemática, irracional, e intencional (y por ende fanática e inútil) de mentiras evidentes. No han picoteado nada. Menos aún han abandonado el marxismo.

 

Con categorías de pensamiento, y estrategia, marxistas es que piensan y actúan. (Y eso incluye no decir “soy socialista” . Si no cuando convenga, y nunca antes. O decir “no soy comunista” mientras convenga. O criticar toda experiencia comunista caída. Al tiempo que se defiende toda la que aún se sostenga) El neo-comunismo es, por ahora, la más poderosa, e internamente coherente, de las corrientes de la religión marxista, surgidas hasta la fecha. El neo-izquierdismo amplio. Inclusivo de cualquier fuerza anti-occidental. Es algo que han construido para transformar la caída de la URSS en SU éxito. Y lo están logrando a una escala global preocupante.

 

La cosa es que el Leninismo no es el único marxismo. Ese carro, el del leninismo, es lo que han abandonado por ahora. “Excepto los despistados” que no se suman al neo-izquierdismo. Pero, unos y otros, siguen siendo marxistas.

 

Para enfrentar esto. Hay que enfrentarlo en todos los terrenos. Desde lo político hasta la filosófico, pasando por el amplio concepto de lo cultural. También hay que enfrentarlo en el terreno de lo emocional. Y para eso... el liberalismo tiene que deslastrase de toda rémora estatista... en todos los campos. Una liberal sola no pierde el tiempo discutiendo con supuestos “aliados” tácticos. Enfrenta todos los serviles enemigos de la libertad. Y avanza. Todos los liberales unidos entre nosotros mismos. Sin perder tiempo con supuestos “aliados”. Avanzaremos mucho más. Y mucho más rápido. Ayer, las circunstancias no lo permitieron. Se impuso la extorsión de una falsa “unidad” que condujo al más tremendo de los fracasos. Hoy las circunstancias exigen la unidad de los que piensan parecido. Si los socialistas, comunistas, ecologistas, y demás serviles desean unirse. Lo racional sería que se unieran al MVR. Ya muchos lo intentan desesperadamente. Que no los dejan entrar seria otro asunto. Pero es asunto de ellos... Lo nuestro no son los problemas de los políticos. Ni de los que admiten serlo. Ni de los que se disfrazan de anti-políticos para vivir de la politiquería. Lo nuestro es construir una verdadera salida a los problemas que causa el estatismo de ayer y hoy. Un nuevo camino que nos conduzca  rumbo a la prosperidad .

 

La piel de la serpiente

 

Me permitiré aquí una cita epistolar inédita. Parte de algo que escribió en un intercambio de correos. Guillermo Rodríguez G. Dirigente nacional del Movimiento Liberal Resistencia Civil. Es lo está entrecomillado:

 

1-“El socialismo ha cambiado sistemáticamente de piel, desembarazándose fácilmente de sus pasadas derrotas, y principalmente de sus crímenes genocidas, porque ha logrado controlar el grueso del poder “cultural”. La docencia en todos los niveles, la industria del entretenimiento, y los medios, fueron el objetivo declarado de todos los socialismos. Desde el nacionalsocialismo alemán, hasta el marxismo soviético y la socialdemocracia norteamericana, todos los socialistas se han concentrado, por diferentes medios en controlar de forma autoritaria y excluyente esas fuentes del “poder cultural”. Es eso lo que les da espacio para fracasar mil veces, desembarazarse mil veces del fracaso, y empezar de nuevo a repartir el veneno de la misma serpiente con una nueva piel.”

 

2- “Y en ese terreno, en el control del poder cultural, y por ello, en el de la opinión, que precede y acompaña a lo tradicionalmente llamado político, es donde el liberalismo del siglo XXI tendrá que dar la batalla final contra todas las izquierdas... en sus mismos términos.

El liberalismo es la fuerza conceptual, filosófica, ética y moral, en torno a la cual tenderá a agruparse una nueva derecha sin complejos. Y un liberalismo sin complejos... no rechazará sus aliados naturales. Ni buscará alianzas contra natura.

La toma del poder cultural, que precede la toma del poder político, para realizar la completa revolución de la historia es nuestro verdadero objetivo.”

 

El poder cultural

 

No es del todo justo decir que la izquierda fracasó. Porque fracasó en aquello que no es su verdadero objetivo. Sus objetivos no eran producir prosperidad para los desposeídos. Ni eliminar la dependencia de las materias primas. Ni ninguna de las cosas que proclamaban. Ni las viejas, ni las nuevas. Su objetivo es destruir la capacidad de las personas para comprender la realidad. Destruir la capacidad de creación de riqueza material de las sociedades. Destruir las bases morales de la civilización. Y gobernar mediante el miedo y la mentira sobre las ruinas... por los siglos de los siglos. Y si bien no ha sido completamente exitosa. No ha hecho más que avanzar, con leves reflujos tácticos, pero sin perder terreno en lo que le importa.

 

Y eso me conduce al que en las escuelas privadas se enseña la misma basura que en las públicas. No son menos izquierdistas los docentes de unas, que de otras. El control cultural es muy profundo. Academía, medios de comunicación, cine y televisión... Incluye incluso, en un grado muy importante, las Iglesias. Así que privatizar las escuelas y usar cupones para subsidiar la demanda en lugar de la oferta, es una muy buena idea, pero por otras razones. En materia de control del “poder cultural” no cambia nada en realidad.

 

Por lo demás. En una guerra por el corazón de la civilización occidental, en la que el enemigo está profundamente infiltrado, en la casi totalidad de “aparato” cultural de esa misma civilización. Poco podemos esperar de partidos socialdemócratas (que no sean “tomados desde adentro” por el neo-izquierdismo. Como el caso de Acción Democrática en Venezuela. Por oposición al del PSOE español) Es muy poco lo que pueden oponer al neo-izquierdismo. Al final. Nunca han sido más que el escalón previo al avance del socialismo radical.

 

Un poco más... pero sólo un poco. Y ciertamente muy poco. Poquísimo si consideramos la magnitud de la amenaza. Se puede esperar de las fuerzas de derecha ideológicamente inconsistentes, como el Partido Popular de España. Con escasas y honrosa excepciones, ni para defender, de inmediato, a sus militantes secuestrados por el abuso policial en los primeros brotes de totalitarismo zapaterico sirven. De la inconsistencia filosófica y doctrinal del grueso de su dirigencia, y militancia, sale demasiada “moderación” demasiado “progresismo” y sobre todo, demasiados “complejos”. Y lo que es mucho pero. Demasiado mercantilismo defensor de privilegios... Y con ello... demasiado neo-liberalismo, de ese que no es más que la continuación del socialismo por otros medios.

 

Esa derecha que suele auto-denominarse conservadora, es apenas una fuerza inconsistente de “contención” blanda al avance del neo-izquierdismo. Y ya quisiéramos en Venezuela tener al menos eso... Por poco que sea. La cosa es que por ahí no está la fuerza capaz del contraataque cultural que acompaña y fortalece el contraataque político.

 

La verdad es que la mayoría de la población se considera. En mayor o menor grado. Victima de injusticias. Piensan que hay sectores privilegiados que se benefician del poder para enriquecerse al costo de discriminar y oprimir a las mayorías. Y tienen toda la razón. La cosa es que aún somos pocos los que hemos visto las verdadera naturaleza. Y con ella. Las verdaderas causas de esa pobreza, discriminación y opresión. Los verdaderos villanos, y sus verdaderas armas, para beneficiarse del privilegio... la opresión, la discriminación... y sobre todo la desinformación. Pero poco a poco. Vamos dejando de ser pocos. Con lo que poco a poco “sin prisa y sin pausa” el día de la liberación se acerca. ¿Me explico?
















3erPolo

...ATRÁS