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María Fernanda Salas R.

Liberales de Venezuela: La revolución de una derecha involuntaria














María Fernanda Salas R.





Entrevista por María Fernanda Salas R.

 

Guillermo Rodríguez González es Doctor en Ciencias Económicas, Miembro de la Dirección Nacional del movimiento liberal libertario Resistencia Civil, y Director de la red / semanario web Tercer Polo. Rodríguez es uno de los lideres fundamentales del creciente movimiento político liberal libertario, fundado y dirigido por Domingo Alberto Rangel Mantilla, en la Venezuela de la revolución neo izquierdista del Comandante Chávez
















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¿Cómo explicaría  la crisis política venezolana que gira en torno al referéndum revocatorio del presidente Chávez?

 

La crisis política venezolana no gira en torno al referéndum, gira en torno a una revolución de la que el jefe absoluto es el Ciudadano Presidente de la República. Revolución que representa lo peor de nuestra tradición política estatista, concentrada e incrementada. Revolución que recibe el apoyo interno y externo de grupos de delincuentes políticos armados y uniformados. Revolución estatista empobrecedora e incapaz.

 

¿Pero como fue todo ese el asunto del referéndum revocatorio presidencial?

 

No fue, porque aún no hemos votado. Pese a que la Constitución, hecha por los mismos revolucionarios, indica un mecanismo simple para convocar y realizar un referéndum revocatorio del Presidente. El vía crucis en que lo trasformó el gobierno revolucionario ha durado dos años. Tras innumerables  retrasos, trampas, maniobras y retrasos La autoridad electoral controlada por el gobierno se ha visto obligada a reconocer que más del 20% de los votantes firmaron públicamente para solicitar ese referéndum. Y en medio de la violencia, saqueos, destrucción de propiedades,  heridos, intentos de asesinato y asesinato efectivo, con que los grupos de choque de la revolución recibieron tal anuncio en el centro de la capital. El propio Presidente reconoció finalmente que se cumplió lo necesario para la convocatoria, y llamó a sus fuerzas a la batalla electoral. Lo que está pendiente es que la votación se efectúe antes de trascurrido un año completo del momento en que se cumple la mitad del actual período presidencial (lo que ocurre en Agosto) para que se convoquen nuevas elecciones presidenciales. Si el referéndum se celebra tras esa fecha, y el presidente es destituido y el Vicepresidente Ejecutivo,  funcionario de libre nombramiento y remoción por el Presidente, completa el período. Seguiría siendo el mismo gobierno revolucionario, aunque terriblemente debilitado.

 

¿Qué implica un referéndum revocatorio que destituya al presidente Chávez para los liberales?

 

En el mejor de los casos, representa la posibilidad usar un mecanismo previsto en la constitución de la revolución, para destituir a su líder de la Presidencia de la República, por medio de una consulta electoral. El mismo que tiene más de cinco años desgobernando, enguerrillando y empobreciendo al País.

Para el movimiento liberal libertario Resistencia Civil es muy importante, ya que en el seno de la Coordinado Democrática hemos abogado por esta vía hace más de dos años. Cuando se hablaba de salidas contrarias a la Constitución. Cuando se hablaba de otros tipos de consulta referendaria no vinculante. Cuando se extendió (a indefinido) un paro general que se había acordado para no más de tres días, etc. Estuvimos en contra de todo eso. Abogamos por concentrar todo el esfuerzo en el único escenario que permitiría derrotar a la revolución con su misma Constitución. De hecho, fuimos los primeros en admitir el rebuscado mecanismo de obligar a gran parte de los solicitantes a reconfirmar nuevamente su solicitud. Al tiempo que se admitía la ridícula posibilidad de “arrepentirse y retirar la firma”. Afirmamos que aún con todo eso se completarían las firmas necesarias.

Quienes tuvieron una actitud contraria a esos reparos, al referéndum, al fin rápido del paro, ahora tratan de aparecer como “los generales de la victoria”. Lo cierto es que el saldo de sus estrategias fue de muchas derrotas estratégicas, y apenas una victoria táctica. Lograda en la vía de unos “reparos” que muchos de ellos mismos rechazaron, antes, y aún en medio del proceso. Es una victoria que aún no se ha concretado realmente. No sólo hay que convocarlo, hay que ganarlo.

 

¿Hay dudas de que Chávez sea revocado?

 

La oposición organizada de Venezuela ha logrado antes arrancar derrotas de las fauces de la victoria. Hay que equivocarse tan en grande para eso, que tengo la esperanza de que sea una etapa ya superada. Hay que trabajar muy duro para derrotar electoralmente un gobierno que tiene un fuerte control sobre las instituciones. Apoyo de grupos paramilitares armados y uniformados que practican el terrorismo político. Otros grupos fanatizados de violentos exacerbados, menos organizados que los paramilitares, pero con cuadros de la delincuencia común. Un sistemático reparto de subsidios, beneficios, créditos, y últimamente regalo de dinero sin el disfraz del crédito. Y un apoyo popular, que aunque no sea mayoritario, es numéricamente significativo.

 

¿Es cierto que en las filas Chavistas están pidiendo “las cabezas” de los lideres del Comando Ayacucho por su fracaso al no alcanzar el 15% de firmas retiradas que habían establecido como objetivo?

 

Algunos lo llamaron “comando habla mucho”. Ya les están ordenado que critiquen y piensen menos y obedezcan más, como corresponde en una revolución socialista. Ahora que la única cabeza por la que fueron esas filas, es la que rompieron ese día, con una viga de acero para construcción. La del diputado socialdemócrata opositor Rafael Marín. Violencia y despecho aparte, lo cierto es que el proceso de reparos implicó el primer fracaso de la maquinaria electoral de la revolución. Simplemente no lograron forzar al 15% de los firmantes a retirar sus firmas como habían anunciado. Sus cálculos para sacar el mejor provecho matemático de las reglas electorales, fue tan preciso y eficiente como en el pasado. Lo que falló miserablemente es la maquinaria electoral que se puso bajo las ordenes de los lideres del Comando Ayacucho. Es risible, pero preocupante, escuchar al responsable de primera gran derrota política de la revolución, intentando justificarse en la falta de apoyo de los organismos policiales, y de inteligencia del Estado. Preocupante por lo evidente y descarado del ventajismo ilegal que subyace en semejante declaración. Risible cuando está quejándose de su “falta de computadoras”. Frente a la eficiencia técnica de la Asociación Civil de voluntarios con escasos recursos propios, que fungió de organismo técnico electoral, razonablemente eficaz, de una oposición disgregada. Y cuyos directivos son acusados penalmente por recibir donaciones provenientes del extranjero, para desarrollar actividades legales. Novísimo y curioso delito, sólo imaginable en una revolución socialista. Es cierto que la convocatoria es un triunfo de todos los que, pese a las amenazas y retaliaciones colocamos públicamente nuestra firma para solicitar el referéndum, dos o tres veces. Pero no debemos perder de vista el enorme fracaso del comando electoral de la revolución, porque dudo mucho que en la fase final. La de los votos. Estemos enfrentando al mismo comando.

 

¿Qué pasa si Chávez gana limpiamente el referéndum?

 

Sigue en la presidencia.

 

¿Y si gana con trampas?

 

Sería un salto al vacío.

 

Usted afirma que  en Resistencia Civil se opusieron tanto al golpismo como al paro general indefinido.

 

En general nos hemos opuesto a la violencia política. Tanto de los terroristas de la revolución, como de los insensatos que les hacen el juego intentando combatir “fuego con fuego”. Eso sólo ha favorecido la represión criminal pro revolucionaria. Inicialmente la represión fue “oficiosa”. Les dejaban el “trabajo sucio” a sus grupos “no oficiales” de terroristas, y aún lo hacen. El mismo día en que la autoridad electoral reconoció los resultados, la capital sufrió las perdidas materiales y humanas de la acción vandálica desatada tales delincuentes. Pero en meses pasados, hemos visto como la represión directa de la fuerza pública hacia la disidencia política se ha venido incrementando,.

 

Pero dirigentes de Resistencia Civil estuvieron vinculados al golpe de estado del 11 de abril, con el que presidió el empresario Pedro Carmona al gobierno por dos días, con un decreto que le daba poderes dictatoriales absolutos ¿Cómo explica eso?

 

Lo primero que tendría que explicar es que el 11 de abril no ocurrió el golpe. Ese día, más de un millón de personas aceptamos el desafío del mismo Presidente Chávez y marchamos al palacio pidiendo su renuncia. Nos recivieron a tiros y ha la fecha nadie responde por los muertos, no hay investigación independiente y la Chancillería promueve un seudo documental que falsifica los hechos.

 

¿Cuando y como fue entonces el golpe de estado?

 

En la madrugada del 12 de abril, el Geneal en Jefe, Lucas Rincón Romero anunció al país, que “el Alto Mando solicitó la renuncia del Presidente, la cual aceptó”. Luego, inexplicablemente, vino esa especie de “coronación” de Carmona. Uno de los elementos que permitió el rápido regreso de Chávez, quien afirma que nunca “aceptó” tal renuncia. Algo curioso es que actualmente el General Rincón es su ministro de Relaciones Interiores en funciones.

 

¿Y la gente de Resistencia Civil vinculada con el gobierno de Carmona?

 

Quienes estaban vinculados con tal despropósito absurdo están fuera del movimiento liberal libertario Resistencia Civil. Es lo único que se podía hacer. No hay nada tan contrario a los principios liberales como el decreto de Carmona. De hecho es la contrapartida histórica del decreto de Garantías. Con el que le Mariscal Falcón obligó su gobierno revolucionario al respeto pleno de los derechos individuales, de forma inmediata, y completa. Sin necesidad de esperar por una nueva Constitución. Cosa que no admitía la legislación anterior al triunfo de aquella revolución liberal de mediados del siglo XIX.

 

Pero la presente Constitución venezolana protege los derechos individuales en menor grado que el Decreto de Garantías de Falcón. ¿O no es así?

 

Sin duda. En el Decreto de Garantías la propiedad era inviolable y no se admitía la existencia de delitos de imprenta. Con nuestra legislación presente la propiedad privada no es un derecho, sino acaso una concesión condicionada. Y para los delitos de imprenta se pretende crear una nueva ley especial de sesgo autoritario y confiscatorio.

El caso de Carmona es, por eso mismo, aún más condenable. Carmona pretendió gobernar con un decreto que le daba poderes absolutos e ilimitados, sin tener apoyo armado alguno con el que soportar sus pretensiones. Falcón, que si mandaba tropas y podía imponerse, empezó por limitar el poder de su propio gobierno. El decreto de Garantías de Falcón fue sublime.

 

¿Y el del Doctor Carmona?

 

Ridículo.

 

También  los han señalado en la prensa revolucionaria, como una organización receptora de fondos, relacionados con un presunto plan del gobierno de EE.UU. para derrocar a Chávez  ¿Qué responde a eso?

 

Una tal Eva Golinger, presunta activista estadounidense de esa nueva izquierda globalizada, dice que tiene unos documentos oficiales. Según ella, una organización vinculada con la presente administración de los EE.UU. habría financiado a una ONG venezolana que realizó unos foros públicos con conferencistas de todo el espectro político opositor. Entre los conferencistas estuvo nuestro Secretario Ejecutivo, Domingo Alberto Rangel Mantilla. O bien la buena señora deduce que todos los conferencistas deberían haber cobrado algo, con lo que se siente en capacidad de “acusarlos”de recibir dinero para las organizaciones que representan. En cuyo caso dicha señora, al igual que quienes se dedican “a repetirla” en Venezuela, estarían “juzgando por su condición. De lo que podríamos nosotros “deducir” que no mueven un dedo si no les pagan, por lo que han de suponer que el resto de la humanidad actúa igual.  O bien alguien efectivamente alguien movilizó unos pocos dólares, de alguna de las innumerables agencias de la excesiva e incontrolada burocracia norteamericana. Y para apropiárselos mintió sobre los supuestos receptores de los fondos. Sea lo que sea. Estamos muy interesados en saber la verdad. Pues en nuestro caso, la misma presentación que se hizo en ese ciclo de conferencias, se ha hecho ante todas las organizaciones que nos han invitado. Incluyendo algunas partidarias de la revolución chavista. Y nadie aún nos ha pagado nada por eso.

Al afirmar esa falsedad agregaron el insulto a la mentira. Los liberales libertarios, ni pedimos ni tomamos dinero que provenga de impuestos para financiar nuestra actividad política. Entendemos que no es para eso que la gente paga impuestos.

 

¿Cuál sería la clave de la recurrente crisis política venezolana para un político liberal libertario?

 

Para este liberal libertario hay varias claves, y la primera es la recurrencia que mencionas. Venezuela padece una enfermedad crónica que empeora, gobierno tras gobierno. Los síntomas, son la pobreza, inflación, desempleo, delincuencia común y política desatada, arbitrariedad gubernamental, corrupción administrativa etc. Y  dichos síntomas son tan graves, que la mayoría se concentra en “salir del mal gobierno a como de lugar” con lo que, hasta ahora, han terminado poniendo en su lugar otro gobierno peor. Y como es peor, se niegan a reflexionar, ya que tienen que “salir del peor gobierno a como de lugar”, porque nuevamente se auto convencen que “nada puede ser peor”. La verdad es que si podía ser peor. Y lo fue. Con los últimos cinco gobiernos, fuimos empeorando, una tras otro. Pero aún puede ser peor si seguimos cambiando gobiernos sin cambiar el régimen. Como bien dice Alberto Mansueti “la diferencia entre los países y las piscinas, es que los primeros no tienen fondo”.

 

¿Por que entonces participa Resistencia Civil en la alianza de partidos políticos y organizaciones civiles que se llama Coordinadora Democrática. Cuando el único objetivo común para los miembros de tal alianza es salir del gobierno de Hugo Chávez?

 

Resistencia Civil fue la primera organización en hacer una oposición activa “de calle” contra la nueva izquierda Chavista. Sabíamos, antes que fuera evidente en los resultados, que este gobierno sería la quinta esencia de todos los males del estatismo venezolano. Estamos en oposición, desde el primer día, contra cualquier gobierno que logra superar a sus antecesores. Y aún a sí mismo, en lo malo, constantemente.

Para mejorar, primero hay que salir de un gobierno empobrecedor, entorpecedor y mentiroso, que está empujando deudas, compromisos y problemas al futuro. Hipoteca un futuro que no le pertenece a su revolución. No se puede mejorar sin salir de algo tan malo.  La verdad es que estamos hoy peor que en el pasado.

Nosotros trabajamos para desmontar todo el andamiaje jurídico e institucional de estatismo, y sustituirlo por una república liberal con gobiernos decentes. No es un asunto de corto plazo. Esta revolución es sólo otro montón más de basura que hay que levantar del camino para avanzar, hasta el próximo montón de basura. Sólo despejando todo el camino llegaremos al objetivo.

 

¿Quiénes comparten esos objetivos en la oposición política organizada?

 

Cada cual se esfuerza por lo que cree, y la oposición venezolana es muy variopinta. Hay desde marxistas leninistas ortodoxos, pasando por todas las variantes de la izquierda socialista, hasta aventureros oportunistas totalitarios. Pero la inmensa mayoría, son estatistas de izquierda, incluso los escasos y exóticos totalitarios, son de izquierda en realidad. No hay conservadores, no hay derecha. Y quienes podrían representar el centro político son aún más indefinidos ideológicamente de lo usual en el centro, con lo nadie sabe que son en realidad. Si leemos sus programas y propuestas, no son sino socialdemócratas que no quieren reconocerse como tales. Cuestión de imagen, de estilo, no de fondo. Cada cual tiene sus propias razones para querer cambiar el pésimo gobierno actual, lo que permite cierta colaboración política entre grupos con ideas muy diferentes.

Los liberales somos aún pocos, y tendemos involuntariamente a ocupar el espacio político de una derecha inexistente, lo que hace que una parte de ese centro indefinido comparta algunos de nuestros objetivos... o nosotros los de ellos. Teóricamente todo lo que medio luce como “derecha”, nos guste o no, debería tener cierta colaboración política en las circunstancias presentes de Venezuela. Manteniendo cada cual su identidad. Pero eso aún no ha ocurrido.

 

¿Entonces Resistencia Civil es un movimiento político de derecha?

 

No. Pero en ocasiones luce como si lo fuera, porque no hay derecha política claramente identificable en Venezuela. Los liberales ni somos de derecha, ni somos de izquierda, y menos aún de centro. Izquierda vs. derecha es un asunto de sacrificar unas libertades para priveligiar otras. Mientras el centro político no es sino la negación parcial, pero sólo parcial, circunstancial y acomodaticia, de todas las libertades.

Para los liberales libertarios la libertad es una e indivisible, por lo que exigimos que el Estado defienda tanto las libertades civiles como las económicas. Así, vemos a derechas e izquierdas como medio liberales, medio serviles, cada cual en su estilo. Mientras que vemos a los totalitarios como absolutamente serviles. Comunistas, nacional socialistas, etc., tampoco son izquierda o derecha. No niegan unas libertades para conceder otras. Las niegan todas por igual. Son serviles químicamente puros. Los liberales libertarios defendemos todas las libertades por igual. La izquierda, el centro, la derecha, nos parecen medio malas, o medio buenas, pero incompletas al fin, respecto a la libertad.

 

¿Y los derechos sociales y ambientales?

 

Son como la gravidez de la turpiala. No existen en la realidad objetiva. Sirven sólo como excusa del estatismo para mediatizar derechos individuales reales, naturales y objetivos.

Hace poco el Tribunal Supremo de la Revolución. Y me refiero a la Sala del Tribunal en que todos los jueces son notorios revolucionarios. Dictaminó que el incumplimiento del Estado de su obligación constitucional de garantizar esos derechos sociales  no era objeto de demanda admisible.

 

Que sería tanto como afirmar que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo venezolano estableció una jurisprudencia en la que los derechos sociales y ambientales, como cualquier derecho difuso es efectivamente tan inexistente como “la gravidez de la hembra de un pájaro”. ¿Pero para que colocan entonces los revolucionarios esas “garantías” en su Constitución?

 

Mienten para ganar votos.

 

¿La revolución chavista es entonces un proyecto político servil autoritario?

 

Amplios sectores de su dirigencia, lo plantean así, desde el fracasado cuartelazo con el que se debelaron, hasta la fecha. Y sólo se puede calificar de servil autoritaria una revolución que ha llenado el país con vallas que rezan “Chávez es el pueblo”. Creo que entre gobernantes electos, la pretensión de reunir la soberanía en sí mismo, con semejante argumento, sólo la había tenido antes Adolfo Hitler.

Pero si hablamos de ejercicio del gobierno, aún no lo es, aunque en esa dirección avanza.  Este año en particular, lanzó una completa ofensiva jurídica de clara orientación totalitaria.

 

Pero el control partidista arbitrario de instituciones, tribunales y empresas públicas.  El que los grandes negocios se hagan al amparo del intervencionismo estatal. O que los negocios de los enemigos del gobierno fracasen. No es nada nuevo en Venezuela. Incluso se podría decir que el control indirecto de los pasados gobiernos sobre los grandes medios de comunicación, un vicio del pasado, no existe con el chavismo. ¿Tiene sentido hablar de una escalada totalitaria de un gobierno con menos poder real que los anteriores, que acaba de reconocer la convocatoria al Referéndum Revocatorio de su líder, declarándolo un éxito de la novísima democracia participa y protagónica?

 

No tendría sentido, de no ser porque no tienen menos poder real. Esa etapa ya pasó y les costó un enorme esfuerzo superarla, pero ahora tienen más poder que los gobiernos previos. Como lo que hacen es incrementar lo malo de sus inmediatos antecesores. Si teníamos antes todo eso. Ahora lo tenemos multiplicado. El veneno es malo, pero mientras mayor la dosis, mayor el daño.

Respecto a la prensa venezolana. En el pasado tuvo una enorme responsabilidad en los despropósitos que llevaron a Chávez al poder. Al principio tuvieron su “conchupancia de negocios” con algunos grandes medios. Se rompió rápidamente esa sociedad. Parece ser que el jefe supremo de la revolución consideró que costaban más de lo que valían. Pensó derrotarlos con medios gubernamentales y “alternativos”. Se equivocó porque lo que necesitaría montar requiere tiempo. Tras cinco años, y pese a todos los esfuerzos gubernamentales por esos medios “alternativos”. Existen,  pero aún están muy lejos lo que necesitarían.  Es por eso que este presidente ha abusado del recurso legal de las cadenas de radio y televisión, para anuncios vitales del Ejecutivo a la Nación,  para transmitir obligatoriamente en los medios que no controla, con inusitada frecuencia y duración, discursos políticos proselitistas, de el mismo, y otros lideres de su partido. Publicidad del gobierno y sus candidatos. Su propio programa de televisión semanal, completo o en parte. Nombramientos, despidos, ordenes de gastos y proyectos no incluidos en el presupuesto. Declaraciones de “guerra”, y diversidad de insultos hacia otros mandatarios. Las historias de su abuelita, le vida y milagros de la mascota de su hija y hasta de sus intimidades sexuales. Y ocasionalmente algún anuncio de cierta importancia “del Ejecutivo a la Nación”. Pero muchos más anuncios del jefe de un partido para sus militantes.  La verdad es que es muy comunicativo el Ciudadano Presidente, demasiado para un “Jefe de Estado”.

 

¿No clama el que se “ve obligado” a todas esas cosas porque los medios de comunicación privados dirigen la oposición política?

Hay que reconocer que los medios venezolanos ha tratado hacer el papel de partidos políticos. También las organizaciones gremiales, y de otros tipos. Todo eso ha sido un fracaso, y ahora que partidos y movimientos políticos asumen su rol, comienzan los aciertos.

Pero los periodistas, y otros trabajadores de esos medios, han sido agredidos, perseguidos, amenazados, asaltados, baleados, y bombardeados, por los presuntos facinerosos de la revolución sistemáticamente en las calles. Y eso no es algo que hubiéramos visto en el pasado reciente. Recuerdo un solo caso aislado, en la espantosa administración de Lusinchi.

Tampoco diría que sea tan nueva, como afirma el Ciudadano Presidente, la tal democracia participativa y protagónica.

 

¿Ejemplos de eso último?

 

Una turba de atenienses condenado condenando a muerte a Sócrates, porque no gustaban de sus opiniones. Una turba de antiguos israelitas apedreando una presunta adultera, sin mucho tramite. Un grupo de blancos encapuchados linchando un negro, sólo por serlo, en un pueblo en que la mayoría era blanca y racista.

 

El gobierno venezolano es una punta de lanza de la nueva izquierda mundial. Adelanta la primera revolución mágica, ecologista, multiculturalista, indigenista, anti representativa y marxista no ortodoxa de América. Sus relaciones con la revolución marxista ortodoxa emblemática de Cuba, son tan estrechas, como las que tiene con la “heterodoxia” China, los fundamentalismos islámicos y las tiranías revolucionarias africanas. E incluso ha sido acusado de mantener relaciones amistosas con grupos terroristas como el ELN y las FARC de Colombia. ¿Cómo puede haber entonces tanto socialista en la oposición venezolana?

 

Tu descripción de la revolución Chavista es muy precisa. Ciertamente es la combinación internamente coherente, profundamente anti productiva, y teóricamente Maltusiana, que describes. Creo que los liberales debemos denominar eso neo comunismo. Y efectivamente es parte importante de un movimiento global al cual suele llamarse nueva izquierda.

En el caso de los políticos socialistas venezolanos, el problema es que pese a tener un gobierno que está en la cresta de la ola del neo comunismo. Pese a que el gobierno es riquísimo y enorme. Pese a que es el gobierno el propietario directo de las empresa que producen el 80% de los ingresos de divisas y que tiene un aparato burocrático inconmensurable. Son demasiados los políticos socialistas, y no caben todos.

Al principio eran más los que estaban montados en el gobierno revolucionario, pero los han ido bajando. Y claro, se juntan con los otros socialistas que nunca llegaron a disfrutar las mieles del poder con está revolución. Obviamente se trata de los que más las habían disfrutado en el capítulo anterior del sainete socialista venezolano. También hay que considerar que los socialistas que mandaban antes dejaron de procesar y pagar las míseras pensiones de vejez, de montar servicios médicos en las barriadas marginales, y otras cosas por el estilo. Y lo hicieron al tiempo que concentraban todos los subsidios y transferencias del estatismo en una clase media con demasiados funcionarios y contratistas del mismo Estado. Eso creó el escenario para que la izquierda marginal que habían pacificado. Permitiéndole vivir también a costa del presupuesto, con el control de las Universidades autónomas y el aparato cultural estatal. Fuera capaz de evaluar sus errores guerrilleros y golpistas, y articular una estrategia coherente para la toma del poder por la vía electoral. Como el "capital electoral" lo cosecharon en esos sectores de la población excluidos de los mínimos beneficios del reparto estatista, mientras sufrían el costo de ese mismo estatismo con inflación, desempleo y empobrecimiento creciente, necesariamente tiene que crear un sentimiento profundo revanchismo en esta revolución.

Por eso, es que estos no les dejaron a los otros, ni siquiera las sobras, siempre que lo pudieron evitar.

No han sido generosos con el enemigo derrotado los chavistas, como lo fueran, hasta cierto punto los adecos que los precedieron. Pero también es cierto que los adecos sufrieron derrotas de un tipo que los chavistas aún no conocen. Y pueden ser señalados de extremos de represión oficial “y oficiosa” que el chavismo aún no se alcanza, aunque está muy cerca.

Lo importante de esto es que el común de los políticos venezolanos no ha logrado superar el odio y la rabia. No superan que quienes están en el poder no les traten como “socios en la corruptocracia estatista” sino como enemigos a los que no se les da “ni agua”. Mientras la corruptocracia sigue su camino. Por eso no ven más allá de su problema que es Chávez. El intransigente que no les da lo su parte del botín estatista. Por eso no logran ver los problemas de la población, para gran parte de cual  Chávez no es más que otro demagogo, igual y o peor, que los que le adversa, pese a tener similares ideas.

 

¿Y cuales son los problemas de la población que el común de los políticos venezolanos no ve claramente?

 

Que como sociedad, cada año producimos menos riqueza que el anterior. Nos hemos empobrecido, y mucho. Cada año el gobierno es más grande, más costos, y está más endeudado que el anterior. Inflación, devaluación, miseria, delincuencia, desempleo, insuficiencia en servicios públicos tan básicos como las cloacas. Exceso de gobierno para gastar en lo que no es función del gobierno, y falta de gobierno para la seguridad y la justicia. Esos son los problemas de la gente. Y la mayoría de la gente no ha identificado correctamente las causas. Sólo sufre las consecuencias. De hecho algunos tienen tan mal identificadas las causas que las confunden con las soluciones.

 

¿Cuáles serían las soluciones?

 

Pagar la deuda pública liquidando el 50% de los activos que el Estado no ha manejado eficientemente. Lo que implicaría, “adicionalmente” duplicar el ingreso fiscal petrolero

Dedicar la mayoría del presupuesto para seguridad, justicia y obras públicas

Dedicar el resto del presupuesto para salud, educación y asistencia social básicas.

Ningún presupuesto público para otra cosa diferente. ¡Y nada de gasto público “no presupuestado”!  Prohibición constitucional del endeudamiento que supere el 5% del presupuesto. Con las mayores sanciones civiles y políticas.

 

Eso me suena muy parecido de los programas neoliberales de los años 90. Programas que fracasaron miserablemente, dejando las cosas aún peor que antes ¿Cómo se evitaría repetir esa experiencia?

 

Hay una diferencia critica. El problema con los neoliberales es que ni son nuevos, ni son liberales. Son estatistas ligth, socialistas ligth. Venden activos, pero no pagan las deudas. Y en lugar de reducir el gasto lo incrementan. Así, sus mecanismos antiinflación revientan y la población paga los platos rotos.

Los liberales libertarios proponemos limites reales del gasto y el endeudamiento. Y sobre todo pagar la deuda. De hecho nuestras propuestas, de reformas legislativas y constitucionales, trasformarían aquellos programas neoliberales en delito.

Por lo demás, no se trata de soluciones para el Estado únicamente. Las soluciones para la gente, son la parte más importante de nuestros programas.

 

¿Específicamente?

 

Capitalizar a la población, distribuyendo el otro 50% de los activos mercantiles estatales, en partes iguales entre los ciudadanos, mediante acciones y derechos intransferibles individuales.

Obligar legalmente al gobierno ha destinar lo obtenido de la venta de cualquier activo público actual o futuro, exclusivamente para el pago de capital de la deuda pública existente en el momento de la venta, hasta pagarla completamente.

Regresar al patrón oro, como paso previo de la libertad monetaria, impidiendo la devaluación e inflación. Y eliminar todas las trabas y regulaciones contra la creación de riqueza.

 

Pero esa propuesta de entregar las acciones de la petrolera estatal ¿No incluye una serie de limitaciones y reglamentaciones a la reventa y uso de los dividendos?

 

Hay algunos partidarios de la privatización popular petrolera que creen convenientes diversos tipos de limitaciones y reglamentaciones en esas materias. Yo no estoy entre ellos.

 

Pero usted ha apoyado la propuesta de entregar acciones intransferibles, no de la estatal petrolera, sino de un fondo mutual que se alimente con dividendos petroleros gubernamentales, cuyos dividendos se dedique obligatoriamente a financiar pensiones. ¿No es un tanto contradictorio con lo que dice sobre la privatización popular irrestricta?

 

Por el contrario, me he opuesto de forma pública y notoria a esa idea, como proyecto aislado, en medio de la legislación actual. Las limitaciones que mencionas, acciones intransferibles, obligación de usar los dividendos sólo en lo que el gobierno dictamina, y otras, son precisamente producto de adaptar el proyecto de Ley a la Constitución vigente.

Pese a que es adelantado por buenos amigos, muchos de ellos liberales, que creen con absoluta buena fe en sus virtudes. Y que tiene virtudes. Pienso que está condenado al desastre si no forma parte de otra serie de cambios profundos en la legislación.

No estamos tan lejanos en realidad. Ellos creen que sería una especie de detonante de esos cambios, cosa que en lo personal dudo mucho. Pero podría estar yo equivocado en eso.

Lo cierto es que el proyecto en cuestión no se contradice con la privatización popular de la petrolera estatal. De hecho creo que esa privatización es una condición previa indispensable para que ese proyecto tenga alguna esperanza de éxito.

En general no creo en medidas aisladas. Alcanzar un equilibrio fiscal eliminado el déficit definitivamente, pagar completamente la deuda pública  presente,  establecer severos limites al endeudamiento futuro e implementar un anclaje monetario efectivo, son medidas que únicamente funcionaran si se implementan todas juntas. Y ese conjunto de medidas es indispensable para que las otras medidas liberales tengan sentido. Finalmente, pienso que se puede entregar a la población derechos individuales, vitalicios e intransferibles, sobre todo tipo de activos mercantiles no titularizados. Como los derechos del subsuelo, el espacio radio eléctrico, y un muy largo etc. Como economista, y como liberal, encuentro eso ultimo mucho más efectivo que unos fondos mutuos, manejados en la práctica por el mismo gobierno. En todo el mundo prevalecen las malas experiencias al poner activos, propiedad difusa de la población, bajo la administración del gobierno

 

¿Cuales son entonces los objetivos políticos de los liberales libertarios en la Venezuela de la revolución chavista?

 

Los mismos que cuando mandaban otros estatistas. Nuestras leyes están infestadas del socialismo que nos ha empobrecido. Con tales leyes es imposible establecer un gobierno decente. Hay que cambiar esas leyes, colocando en la Asamblea, diputados que desmonten la legislación socialista y la sustituyan por un sistema legal que, no sólo permita, sino que garantice un gobierno decente. Y no se logrará desmontar 59 años de “desgobierno legislativo” rápidamente. Ni se logrará lo más importante, hasta que se tenga una mayoría liberal en la Asamblea. Pero sólo se termina lo que se empieza... Y hay que empezar aquí y ahora. Por eso es que los liberales también queremos salir de este mal gobierno. Pero no para caer en otro igual o peor.

 

¿Y si eso es lo que pasa?

 

Seremos la primera y más activa oposición política. Tal como lo fuimos contra el chavismo desde el principio.

 

¿Aliados con una oposición chavista?

 

Interesante idea. Pero no creo que sea posible. Aunque has tocado un punto muy importante. El chavismo es un movimiento político que no desaparecerá al perder el poder. Lo que razonablemente podemos prever, es que el chavismo será una parte importante del espectro político venezolano por algunos años. Tienen suficientes militantes para seguir siendo uno de los mayores partidos políticos del país, lejos de la mayoría, especialmente sin los recursos del gobierno, pero aún así suficientes para ganar más de un gobierno local. Tienen recursos financieros importantes y forman parte de un movimiento globalizado del que pueden esperar todo tipo de apoyo. Son una parte de la realidad con la que tenemos convivir, en una u otra forma. Lo que no podemos es negar la realidad.

 

¿Y el liberalismo libertario como movimiento político que futuro tiene en Venezuela?

 

Hay suficientes liberales en Venezuela para conformar un movimiento político importante. Lo único que hay que lograr es que la mayoría se una en un mismo movimiento político liberal libertario. Aún estamos muy dispersos. En el movimiento liberal libertario Resistencia Civil trabajamos para crear y fortalecer las herramientas de participación liberal en la política que vendrá. Y este es el mejor momento, porque los liberales de las nuevas generaciones pasaran por encima de quienes no sean capaces de ofrecerles las herramientas políticas que necesitan.

 

¿Y el partido político Fuerza Liberal?

 

No se que tanto tenga actualmente de fuerza, de lo que no tiene mucho, con su actual Presidenta,  es de liberal. Y es lamentable, porque aún queda algún liberal ahí. Es muy poco serio el autodenominarse liberal sin serlo, especialmente para un partido político recién fundado.

 

¿Que hay del proyecto “un sueño para Venezuela” liderizado por el ex ministro Gerber Torres?

 

Eso si podría evolucionar hacia un proyecto político serio. Y si tiene una orientación liberal. Muy moderada y con demasiados toques neoliberales para el gusto de los resistentes. Pero es algo valioso.

 

Ha mencionado varias veces profundos cambios en la legislación ¿Podría dar algún ejemplo?

 

De la Constitución en adelante, nuestra legislación se sustenta en la idea de una soberanía colectiva que le da el poder a la mayoría para pisotear los derechos individuales. Debemos cambiar ese modelo por uno en que la soberanía resida efectivamente en el individuo, y el Estado exista exclusivamente para proteger esa soberanía. Para mi el principio sería una nueva Constitución, que además de definir con precisión los limites al poder de legislar. Coloque ese poder en manos de  un parlamento de representantes electos para unos 15 años. Que se renueve en 10% de sus miembros cada año. Y en la que elector y elegido sean de la misma generación. Así se votaría una sola vez para renovar el 10% correspondiente de cada generación. Mientras el gobierno como tal, especialmente el Ejecutivo, se sigue eligiendo por todos de forma similar a la actual.

 

¿No sería eso una revolución?

 

Sin duda. De hecho sería LA REVOLUCIÓN, la verdadera y original. La de la soberanía del individuo, de la limitación del poder de todo gobierno, incluso el de la mayoría. La de la vida, la libertad y la propiedad. La de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. La de las independencias y las guerras civiles americanas. La de los liberales de Cádiz. La del Decreto de Garantías. Y la de las reformas de Ludwid Erhard. La que con sus luces y sus sombras, sus aciertos y sus errores, han adelantado, para el avance de la civilización, todas las generaciones de liberales. Y la que aún no alcanza realmente sus objetivos mínimos.

No las repugnantes copias serviles asesinas de los marxistas, nacionalsocialistas, y demás estatistas. Ya hace demasiado tiempo que no tenemos una revolución por la libertad. Y las revoluciones serviles han desprestigiado hasta la palabra.
















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