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María Fernanda Salas R.

Otra vez, las mismas estrellas... Arrancaron la derrota de las fauces de la victoria














María Fernanda Salas R.





3erPolo
















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Apenas superada la prueba de los “reparos” en las firmas, y lanzados en la campaña por el revocatorio presidencial, entrevistaba yo a uno de los principales lideres del liberalismo libertario político de Venezuela.

Me dijo Guillermo Rodríguez:  “La oposición organizada de Venezuela ha logrado antes arrancar derrotas de las fauces de la victoria. Hay que equivocarse tan en grande para eso, que tengo la esperanza de que sea una etapa ya superada.”. Esperanza vana, lo lograron de nuevo, los dirigentes de la Coordinadora arrancaron la derrota de las fauces de la victoria. Y Chávez, ganó. Pero ganó Coordinadora mediante. Con o sin fraude, no es tanto que Chávez ganó, como que La Coordinadora Perdió. Y quiera Díos que la equivocada sea yo esta vez, pero digo “con o sin” porque estoy segura que los que prometieron pruebas contundentes “en dos días” -es decir, Henry Ramos y Enrique Mendoza- para que casi un mes después aparezca una comisión presidida por un experimentado abogado, Tulio Álvarez, presentando estudios, matemáticos, estadísticos, y probabilísticos.

Cualquier abogado sabe de dichos estudios, que como prueba, valen lo mismo que la declaración de un matemático de Harvard, sobre el “altísimo” porcentaje de posibilidad de que “el chuíto” fuera el que me robo la cartera en Sabana Grande hace dos semanas. Especialmente porque yo, que estaba ahí, no estoy en capacidad de probar que fue “el chuíto”. Y ese día el docto profesor, estaba en Harvard, no en Sabana Grande. En fin, como los milagros ocurren, veremos que “da de sí” la santidad de Henry Ramos, Enrique Mendoza y Tulio Álvarez. Yo no arriendo la ganancia. Y me inclino por pensar que nuevamente, nos condujeron torpemente hacia otra derrota. Y estimo que la primera razón por la que gritan ¡Fraude! No es porque crean realmente en la posibilidad de probar tal cosa. Si no porque les aterroriza asumir la responsabilidad de todas las derrotas en que nos han conducido... Especialmente de esta última.

Al fin de cuentas tiene algo de razón el supremo e indiscutible caudillo de la izquierda en Venezuela, cuando dice que “no representan a nadie”. Ramos representa a los adecos. Mendoza a los que “hacen vida” en una “sociedad civil” que vive de las limosnas de sectores presuntamente ligados al dicho gobernador. Pero ninguno de ellos representa, sino un pequeño porcentaje de las personas que votamos “contra Chávez y a pesar de ellos”, como bien dijo el primer líder político del liberalismo venezolano, Domingo Alberto Rangel Mantilla.

Ahora, lo que me indignó al grado de teclear este artículo “de opinión”. Cosa que había dejado de lado por las entrevistas y reportajes. Pero que esta hormiguita entiende que es útil y necesario... empezar nuevamente. Es lo que sigue.

Me explicaba otro importante dirigente liberal libertario como Guillermo Rodríguez, en aquel momento de triunfalismo “reparístico” que para evitar lo que resultó inevitable... puede que “por ahora”, pero yo lo dudo cada día más. En fin, la declaración de entonces fue: “Hay que trabajar muy duro para derrotar electoralmente un gobierno que tiene un fuerte control sobre las instituciones. Apoyo de grupos paramilitares armados y uniformados que practican el terrorismo político. Otros grupos fanatizados de violentos exacerbados, menos organizados que los paramilitares, pero con cuadros de la delincuencia común. Un sistemático reparto de subsidios, beneficios, créditos, y últimamente regalo de dinero sin el disfraz del crédito. Y un apoyo popular, que aunque no sea mayoritario, es numéricamente significativo.”

Y lo penúltimo resultó lo más importante.

Me indigna que no sacarán cuentas sobre donde, como y cuantos votos estaba Chávez cosechando con su “política social”.  Que presentaran una campaña fofa, carente de contenido, y presa de todos los chantajes mutuos internos. Pero especialmente que luego de eso. Los “lideres” no asuman la responsabilidad de sus actos. Pero más me indigna que una buena parte de los millones de electores del SÍ, anden creyendo. ¡Todavía y después de lo que hemos pasado!. En los “cuentos de camino” con que nos salen en los programas televisivos de opinión. Tanto de las televisoras que solían ser anti chavistas, como las que aún parecen serlo, sin descartar las dos que son propiedad del gobierno.

Tuvimos "en y de" pantalla.  Además de los políticos que dicen, única y exclusivamente, lo que cada televisora les “sugiere”. Y de los inefables imitadores del fallecido Don Rómulo. Una interminable seguidilla de “sesudos expertos” desde matemáticos hasta sicólogos y psiquiatras, que coincidían, todos, absolutamente todos, en que la decepción, el desanimo y el rechazo, se debía a que “el anti chavista de a pie” hizo todo. Absolutamente todo. Y no ve el resultado de sus esfuerzos. ¡PUES NO ES CIERTO! Pintarse de bandera, marchar y tocar pitos no son ¡TODO!. Yo lo he hecho tanto como cualquiera, y bien que me he bronceado sin ir a la playa. Menos aún es ¡TODO! Caer en las obvias emboscadas enemigas con el paro petrolero y el piqueterismo guarimbero. ¡TODO! Hubiera sido, además de marchar, organizarse en partidos políticos con propuestas ideológicas claras, creíbles y opuestas al chavismo. Para desarrollar un completo trabajo de formación ideológica y organización eficiente de cuadros y bases. Pero, aparte de los liberales libertarios, por convicción. Y los adecos por simple inercia histórica. ¿Alguien más le pone el cascabel al gato? Y que conste que los adecos “se asumen” como izquierda, por lo que es muy poco lo que seriamente pueden proponer que sea realmente diferente de un chavismo que los desplazó de “su espacio político histórico”.

Así que en realidad somos aún muy pocos los que hemos adelantado ese verdadero ¡TODO!... en las filas opositoras claro esta. Porque eso, quien lo hizo, y lo sigue haciendo, en gran escala, es el gobierno. Y mientras la “sociedad civil” y los “partidos históricos” sin dirigentes serios, sin formación ideológica, sin propuestas, programas, ni organización. Excepto por los remanentes de “mejores tiempos”. Terminen pidiéndole a la gente que saque a Chávez y los ponga a ellos. Porque tienen ¡¿¡las mismas ideas de Chávez y van a continuar sus programas!?!. Los únicos inteligentes serán los que se abstienen de votar. Porque el socialismo de Chávez es malo, y el de los otros igual o peor.

Salida hay. Y no sólo por el aeropuerto. Pero la salida al socialismo es el liberalismo, libertario y devolucionista... No hay otra. Y eso, en Venezuela es asumir el “espacio político” de una derecha que no existe, y ganar la mayoría desde ahí. Los liberales libertarios andamos en eso.

Y así como “el Comandante” dijo muy claro en sus filas que el que pone y quita candidatos “es él, o quien él diga”. Y al que no le guste se puede “ir con los escuálidos”. De este lado hay que decirle a los socialistas, que dejen de estorbar “y se vallan con su Comandante”. Y a los que no quieren ser izquierdas. Pero les “da pena” ser otra cosa, que se “asuman” y se sumen... o se aparten. La verdadera pelea es por “el espacio de la esperanza” y ese espacio esta en mentes y corazones. Ahí no se gana, ni con medias tintas, ni con indefinición, y menos con diferencias “de estilo”. Ahí se gana con la verdad. Y si no se gana ahí, pues no vale la pena cambiar uno por otro... cuando al final serán, más o menos, lo mismo.

¿Me explico?.
















3erPolo

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